¿De qué vacuno a mi perro?

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¿De qué vacuno a mi perro?

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Por Eva Veiga.

Las vacunas que les ponemos a nuestros perros sirven para prevenir ciertas enfermedades y ayudan a que tengan una vida más larga y sana. Además, no sólo ayudan a mantener una buena salud para tu mascota si no que contribuyen en la de los miembros humanos de tu familia, ya que algunas enfermedades caninas pueden ser transmisibles a personas.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) se refiere a la vacuna como “cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos”.

Sólo son consideradas obligatorias las dirigidas contra infecciones que presentan una amplia distribución y que tiene una alta mortalidad y morbilidad.

Para cachorros 

Igual que en los niños, las vacunas en los cachorros son especialmente importantes. Los animales más jóvenes (menores de 3-4 meses) son la parte de la población canina más susceptible a las infecciones y los que desarrollan un cuadro más grave.

Antes de nacer, los perros reciben anticuerpos de la madre a través de la placenta. Pero estos son pocos comparados con los que reciben a través de la primera leche materna (95%), llamado calostro. El calostro es producido por la perra durante solo las 24-72 horas postparto, y el recién nacido tiene la capacidad de absorber los anticuerpos que posee a través de su intestino durante las primeras 24 horas de vida.

Estos anticuerpos, los recibidos a través de la placenta y el calostro, van desapareciendo después del nacimiento. Hay que elegir el momento adecuado para vacunar a los cachorros de manera que no interfiera con esta inmunidad maternal pero que tampoco sea demasiado tarde como para que permanezcan mucho tiempo sin protección.

¿De qué vacuno a mi perro?

La elección de qué vacunas poner a un perro depende de su edad -los cachorros necesitan una mayor inmunidad-, del área geográfica -algunas enfermedades son más frecuentes en unas zonas que en otras- y del estilo de vida -los animales que viven el exterior están más expuestos a determinadas enfermedades-.

Por eso, es importante acudir al veterinario para realizar la pauta vacunal que mejor se adapte a nuestra mascota.

El programa vacunal típico suele incluir las vacunas frente a las siguientes enfermedades:

  • Parvovirosis:

Es más grave y preocupante cuando se da en cachorros no vacunados de más de 10 semanas de edad o en cachorros que fueron vacunados entre las 10 y las 14 semanas de edad.

Producido por 2 tipos de parvovirus, provoca síntomas como anorexia, letargo, fiebre, vómitos, diarrea sanguinolenta muy marcada y la consiguiente deshidratación.

  • Moquillo canino

Provocado por un virus que afecta al sistema nervioso de los perros. Afecta de forma más común a los cachorros no vacunados de entre 12 y 16 semanas de edad.

El primer signo que se detecta es una secreción nasal y ocular seguida de tos seca que con el tiempo se vuelve productiva. Los perros afectados están deprimidos, inapetentes y suelen tener fiebre. También pueden presentar diarrea que puede ser de leve a grave.

Los signos neurológicos pueden empezar de 1 a 3 semanas tras la recuperación de la enfermedad sistémica inicial y pueden incluir convulsiones, desorientación, tetraparesia o incordinación al caminar.

  • Hepatitis infecciosa canina

Causada por el adenovirus canino tipo 1 (CAV-1) afecta sobre todo a los perros menores de 1 año de edad. Cursa durante 5-7 días muchas veces sin síntomas. Los signos clínicos más típicos son depresión, secreción nasal y ocular, fiebre, vómitos, diarrea y dolor abdominal.

  • Leptospirosis

Esta enfermedad infecciosa está producida por bacterias del género Leptospira. Se trata de una zoonosis por lo que puede ser transmitida a personas, de ahí la gran importancia de la vacunación.

Un perro con leptospirosis mostrará fiebre, vómitos, diarrea, sangrado nasal, sangre en heces, tos y afección respiratoria.

  • Parainfluenza

Se trata de uno de los virus causantes de la traqueobronquitis infecciosa canina, conocida como “tos de las perreras”. Suele estar incluida dentro de las pautas vacunales pero en casos donde nuestra mascota vaya a estar en contacto con muchos perros como en residencias caninas, se recomienda una vacunación específica frente a la “tos de las perreras”.

El síntoma más claro es una tos seca no productiva, además puede aparecer secreción nasal y ocular.

El curso de la enfermedad es autolimitante y suele durar unas 3 semanas, aunque se puede complicar con infecciones secundarias.

  • Rabia

Cuando un perro presenta rabia muestra cambias de comportamiento, irritabilidad, agresividad, fiebre, incoordinación al andar e incluso convulsiones, parálisis y muerte.

La vacunación frente a la rabia es obligatoria en todo el territorio español excepto en Galicia, País Vasco y Cataluña.

Pauta de vacunación

La pauta de vacunación debe tener en cuenta las circunstancias particulares de cada animal, aquí damos una pauta orientativa:

6 semanas: Parvovirosis y moquillo

9 semanas: Parvovirosis, moquillo, hepatitis, parainfluenza + leptospirosis

12 semanas: Parvovirosis, moquillo, hepatitis, parainfluenza + leptospirosis

16 semanas: Rabia

Revacunar anualmente.

Requisitos previos

  • Revisión médica: para cerciorarnos de que nuestro peludo esté completamente sano. No se deben administrar vacunas a animales que puedan estar inmunodeprimidos por presentar alguna enfermedad.

  • Si nuestra mascota está bajo algún tratamiento comentárselo al veterinario.

  • Debe estar debidamente desparasitado, tanto interna como externamente, antes de proceder a la vacunació

  • No vacunar a perros menores de 6 semanas de edad, aunque en casos de brotes de parvovirosis o moquillo se recomienda empezar a vacunar a las 4 semanas de edad.

Efectos adversos

Las vacunas pueden tener algún riesgo asociado pero no suele ser comparable al riesgo que corremos al no vacunar a nuestro perro, que generalmente es mayor.

Las reacciones a las vacunas son raras pero pueden producirse, como dolor o inflamación en el punto de inyección y reacciones alérgicas. Ante cualquier sospecha de reacción alérgica acude a tu veterinario.

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