Mi perro vomita, ¿qué hago?

perro enfermo no para de vomitar

Mi perro vomita, ¿qué hago?

 

Estás en casa tranquilamente y tu perro empieza a vomitar. ¡No te asustes! Te contamos lo que debes hacer en estas situaciones. 

Por Eva Veiga

Ni caídas aparatosas, ni patas rotas, ni problemas de piel… ¿Sabes cuál es una de las consultas de perros más frecuentes en las clínicas veterinarias? El vómito.

La mayoría de los episodios son debidos a problemas de fácil solución, aunque otras veces pueden esconder una enfermedad más grave. Sigue leyendo para saber como manejarlo.

¿Está vomitando? ¿Seguro? 

Parece una pregunta muy tonta. ¿Cómo no voy a saber si mi perro está vomitando? Pero es que no es tan sencillo como parece porque no siempre que expulsa comida por la boca se trata de vómito; puede que tu perro esté regurgitando.

Cuando un animal regurgita, lo que está ocurriendo es que la comida no digerida regresa sin esfuerzo a través del esófago. En cambio, en el vómito se expulsa comida ya digerida, existen náuseas previas y se acompaña de arcadas y movimientos de abdomen.

La regurgitación nos indica que existe un problema esófago, no gástrico.

Causas del vómito

Si efectivamente hablamos de vómito, puede haber varias causas que motiven su aparición en tu peludo.

  • Alimentaria: Se puede considerar la causa más frecuente de vómitos. Aparece de manera aguda tras cambios bruscos de dieta, empachos, o tras comer sobras de nuestra comida o comer basura. Otra causa alimentaria son las intolerancias o alergias.

  • Fármacos: Si tu perro ha empezado recientemente un tratamiento, es probable que el fármaco le haya sentado mal y sea el causante de los vómitos. Además, nunca debemos administrar un medicamento sin el consentimiento de un veterinario, ya que si no conocemos la dosis adecuada podemos provocarle úlceras gástricas y demás problemas a nuestro perro.

  • Tóxicos: Hay muchas sustancias que puedan resultar tóxicas para nuestras mascotas, como algún tipo de comida (uvas, cebolla, ajo…), plantas (lirios, hortensias…), etc. Trata de consultar con tu veterinario la mejor dieta para tu perro y sí, lo mejor es que coma un buen pienso para tener una dieta equilibrada.

  • Cuerpos extraños: Hay algunos perros que son como una aspiradora y tratan de comerse todo de tipo de objetos, sobre todo cuando son cachorros. Si tenemos suerte, solo presentará inflamación gastrointestinal, pero en caso contrario ese objeto puede acabar provocando una obstrucción cuya única solución es la quirú

  • Torsión gástrica: OJO a este caso. Esta patología afecta sobre todo a perros de razas grandes y gigantes. Ocurre cuando el estómago se dilata en exceso y rota. En este caso, hacen muchos intentos de vomitar sin conseguirlo. Si a tu perro le pasa esto, tiene el abdomen hinchado y dificultad para respirar, acude rápidamente al veterinario. Es muy urgente y cada minuto cuenta.

  • Inflamación intestinal: Puede producirse, por ejemplo, a causa de virus o parásito. Como nos pasa a los humanos. Lo mejor será que tu veterinario más cercano analize el caso.

  • Enfermedades de otros órganos que causan el vómito de manera secundaria: Enfermedad renal o hepática, infección de útero, neoplasias… Ya son palabras mayores, que necesitan de un experto para su correcto tratamiento y gestión.

Mi perro vomita, ¿qué debo hacer?

Si el vómito ocurre de manera ocasional -y siempre que no sea ninguno de los casos descritos en el punto siguiente-, no necesita tratamiento farmacológico. La mayoría de las veces, el perro vomita como mecanismo de defensa ante algo que ha comido y le ha sentado mal.

Para tratar este vómito en casa, lo ideal es realizar un ayuno de 6-12 horas. Puede que nuestro perro tenga hambre y nos de pena dejarlo sin comer, pero tenemos que tener siempre presente que lo estamos haciendo por su bien. Cuando suspendemos el ayuno antes de tiempo, no damos tiempo a que el estómago se recupere y es probable que vuelva a vomitar.

Una vez que tengamos claro esto, seguiremos el siguiente plan:

– A las 6 horas reincorporaremos el agua, de manera que le iremos ofreciendo pequeñas cantidades de agua varias veces.

– Si todo va bien, a las 12 horas podemos darle introducir la comida. Será siempre en pequeñas cantidades repartidas en varias tomas. Lo ideal es usar una dieta blanda un par días.

– Si aún así los vómitos no cesan, es mejor llevarlo al veterinario ya que corre el riesgo de deshidratarse o que detrás exista una causa más grave que una indigestión.

¿Cuándo llevarlo al veterinario?

A veces los vómitos son debidos a causas más importantes o no cesan aunque le retiremos la comida y el agua. Por eso, a continuación enumeramos las situaciones en las que no deberías pensártelo y tendrías que llevarlo al veterinario URGENTEMENTE:

  1. Sospechas de ingestión de venenos o sustancias tóxicas

  2. Si se ha comido algún objeto o alguno de sus juguetes y no para de vomitar

  3. Si tiene el abdomen más distendido (hinchado) de lo normal

  4. Muestra arcadas e intentos de vomitar sin llegar a conseguirlo

  5. Sigue vomitando aunque le hayamos quitado el agua y la comida, o ha vuelto a vomitar al reincorporarla.

  6. En cachorros, por el riesgo de deshidratación.

  7. En perros geriátricos. Convendría una revisión veterinaria porque puede que exista un enfermedad causante detrás.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.