Vídeo: Los perros peligrosos no existen, son los padres

perros peligrosos con niños

Vídeo: Los perros peligrosos no existen, son los padres

Los perros peligrosos no existen, son los padres -que los educan-. Y sino que se lo digan a esta niña y su bull-terrier.

Vamos a romper una lanza a favor de los PPP, es decir, los perros potencialmente peligrosos. No, no tienen que ser perros agresivos.

Lo único que esas siglas significan es que la mordida de ese perro sería muy grave debido a sus atributos físicos, pero lo que NO significan es que ese perro sea más propenso a atacar que otros.

Lo que es verdaderamente peligroso es el humano tras el can, que le enseña determinadas conductas agresivas.

Se consideran PPP los perros con estas características físicas:

– Musculatura fuerte, aspecto poderoso, robusto, confinguración atlética, agilidad, vigor y resistencia.
– Marcado carácter y gran valor.
– Pelo corto.
– Perímetro torácico comprendido entre 60 y 80 centímetros, altura a la cruz entre 50 y 70 centímetros y peso superior a 20 kg.
– Cabeza voluminosa, cuboide, robusta, con cráneo ancho y grande y mejillas musculosas y abombadas. Mandíbulas grandes y fuertes, boca robusta, ancha y profunda.
– Cuello ancho, musculoso y corto.
– Pecho macizo, ancho, grande, profundo, costillas arqueadas y lomo musculado y corto.
– Extremidades anteriores paralelas, rectas y robustas y extremidades posteriores muy musculosas, con patas relativamente largas formando un ángulo moderado.

Es decir, son PPP los Pit bull terrier, Staffordshire bull terrier, American staffordshire terrier, Rottweiler, Dogo argentino, Fila brasileño, Tosa inu, Akita inu, Presa Canario y Bullmastiff.

En Cantabria, incluyen el boxer; y en Galicia, el Dogo de Burdeos.

Desmontando el mito: una imagen vale más que mil palabras

¿No nos crees? Aquí te dejamos unos vídeos donde el vínculo entre niños y sus ‘perros peligrosos’ es tan fuerte que traspasa la pantalla.

En este vemos a Naomi y Luka disfrutar de una tarde en casa. Los mejores momentos están en los minutos 00:30 y 00:46.

Y en este reportaje de Barcroft TV vemos cómo un pit bull gigante y sus cachorros conviven con este niño, ¡hasta el punto de bañarse juntos!

Y en un alarde de control y maestría, esta niña de cuatro años nos enseña lo que es la buena educación. Aprovecha la hora de la comida para organizar el festín de sus seis pit bull macho. ¡Cada uno tiene su turno!

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