Lo que no sabías (y deberías saber) del culete de tu perrete

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Lo que no sabías (y deberías saber) del culete de tu perrete

¿Tu perro no para de arrastrar el culo por tu alfombra preferida? Ojo! Aunque pueda resultarte gracioso, puede ser signo de un problema de salud.

Por Eva Veiga

Sí, a todas/os nos hace gracia cuando nuestro perro hace de las suyas. Pero puede que algunas de esas conductas nos estén dando la clave para detectar un problema. Por ejemplo, si arrastra el culo por el suelo, puede ser debido a una inflamación de las glándulas anales.

¿Qué es eso? Las glándulas o sacos anales son glándulas olfativas ubicadas entre los músculos externo e interno del esfínter anal. Su contenido es una sustancia fétida de consistencia variable -puede que pensar en una mofeta te ayude a entenderlo-. Puede ser densa o acuosa, amarillenta o marrón oscuro, pero si contiene sangre sabremos que existe un problema de inflamación.

Los sacos anales se vacían a través de dos pequeños orificios situadas a ambos lados del ano del perro. La función de esta sustancia es como lubricante durante la defecación.

CURIOSIDAD: Además, es el motivo de que los perros huelan sus traseros para saludarse. El olor de esta sustancia les sirve para reconocerse unos a los otros.

Cuándo se produce el problema

Los sacos anales son vaciados regularmente con el paso de las heces, también pueden vaciarse como respuesta ante una situación de miedo. El problema ocurre cuando las glándulas no se vacían periódicamente de forma natural. Por este motivo el contenido se espesa obstruyendo la salida hacia el exterior, las glándulas están demasiado llenas y se impactan. También pueden infectarse dando lugar a un absceso.

Otro problema menos común son las neoplasias de los sacos anales. Podemos sospechar de un tumor cuando nos encontramos una masa dura.

Factores que influyen

Las causas de inflamación de las glándulas anales son desconocidas por ahora, aunque sí que se ha visto que existen ciertos factores que predisponen al problema:

  • Raza: Existe mayor incidencia de saculitis (inflamación) en perros de raza pequeña como caniche o chihuahua.

  • Dieta pobre: Una mala alimentación siempre trae problemas para nuestra mascota, siendo este uno de ellos.

  • Diarrea crónica o heces blandas

  • Obesidad: Son más propensos a presentar una inflamación de los sacos anales, ya que se cree que no son capaces de vaciarlos de manera tan eficaz como los animales de peso ideal. Puede estar debido a un tono muscular pobre o porque les resulta difícil asearse y fomentar el drenaje natural. En estos perros, pueden repetirse el problema perió Lo mejor es tratar de bajar de peso a nuestra mascota para reducir la incidencia de glándulas anales impactadas.

  • Alergias ambientales y/o alimentarias también pueden predisponer a problemas de los sacos anales

¿Tiene mi perro un problema de glándulas anales?

Algunos de los síntomas que podemos observar en nuestro perro son:

  • Picor y dolor

  • Arrastra el culo por el suelo

  • Se lame la zona perianal

  • Malestar general, se muestra inquieto

  • Mal olor

  • Dificultad para defecar

  • Presencia de sangre en la superficie de las heces o alrededor del ano

Para confirmar el diagnóstico de sacos anales impactados o infectados, el veterinario deberá realizar un examen rectal digital. Si el dolor es severo puede ser necesaria la sedación de nuestra mascota.

A veces, cuando no se pueden vaciar las gándulas, se realiza un examen ecográfico para comprobar si se trata de un absceso o una neoplasia. Para confirmar la presencia de un tumor se debe realizar una biopsia. Pero tranquilas/os, no tiene por qué ser eso.

Tratamiento

El tratamiento debe ser realizado por un veterinario. Si los sacos anales están impactados tratará de vaciarlos manualmente de manera suave. Como puede resultar doloroso, es posible que nuestra mascota requiera sedación. En caso de infección, debemos seguir una terapia antibiótica en casa los siguientes días.

Como última opción, si el tratamiento médico no funciona o si existe una neoplasia se recomienda la extirpación quirúrgica. La cirugía puede presentar complicaciones posteriores como la incontinencia fecal.

Cómo vaciar las glándulas anales

Las glándulas anales se pueden vaciar en casa siempre que tu veterinario te lo indique. Aviso: No es agradable pero es posible. Importante: Si tu perro está sano, las vaciará regularmente y no necesitará de tu ayuda.

Aquí os explicamos cómo hacerlo de manera externa. También se pueden realizar de manera interna, pero este método es mejor que lo haga un profesional.

Atento/a a los pasos:

  • Necesitamos una segunda persona que agarre a nuestra mascota durante el proceso

  • Nos pondremos unos guantes de látex y tendremos a mano un pañuelo de papel

  • Primero vamos a localizar las glá Si pensamos en un reloj, están localizadas a las 4 y las 8 horas alrededor del ano

  • Levantamos la cola con una mano. Con la otra, colocamos el índice a un lado del ano y el pulgar al otro

  • A continuación masajeamos teniendo cuidado de poner el pañuelo para recoger el contenido de la glándula, ya que puede salir con mucha presión

  • Limpiar el líquido que quede en las aperturas de las glándulas

Si no te ha quedado claro, en este vídeo puedes ver cómo se hace a partir del minuto 1:40

¿Conocías estas glándulas? ¿Sabías que podían presentar estos problemas?

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