Cómo cuidar a un gato diabético

gato con diabetes dormido

Cómo cuidar a un gato diabético

Si tu gato siempre está adormilado y has notado que come, bebe y orina más, deberías leer este artículo. La diabetes en gatos debe ser tratada cuanto antes.

Por Eva Veiga

Todos hemos oído hablar alguna vez de la diabetes pero ¿sabemos de qué se trata? Hoy en día, unos 15.000 gatos en España padecen diabetes.

La diabetes mellitus suele afectar a los felinos que se encuentran por encima de los 7 años de edad, obesos y en su mayoría machos castrados. Y consiste básicamente en un trastorno en la regulación de la insulina. La insulina es una hormona producida en el páncreas que permite que la glucosa o azúcar en sangre entre en las células para proporcionarles energía.

Para entenderlo mejor, la insulina es como una llave que desbloquea la puerta de la célula para que así pueda entrar la glucosa. El problema que se produce cuando nuestro gato es diabético es que el páncreas no produce suficiente insulina para desbloquear las células (siguiendo el símil, no existen suficientes llaves para todas las puertas). O, aunque haya suficiente insulina, las células se han vuelto resistentes a ella, por lo que será necesaria más insulina de la normal para encontrar la llave correcta que abra la puerta de la célula.

Síntomas de la diabetes en gatos

Los síntomas clásicos que presentará nuestro felino con diabetes son:

1) Letargia, interactua menos con nosotros y con el ambiente.

2) Bebe más y orina más, es común que además de usar su cajón de arena orine en más sitios.

3) Come más pero aún así adelgaza. Además suelen tener el pelo menos lustroso.

El diagnóstico se basa fundamentalmente en los signos clínicos y en la presencia de niveles aumentados de glucosa en sangre y orina.

El tratamiento

Con el tratamiento se intentará reducir o eliminar los signos clínicos, evitando posibles hipoglucemias inducidas por la insulina y previniendo otras complicaciones.

Pero OJO: El tratamiento no solo depende de que el veterinario/a te proporcione insulina para inyectarle -¡que también!- sino también de los hábitos que tengas en casa con tu peludo. Para un buen control de la glucemia, se debe tratar de mantener al gato en su peso ideal. Así que es muy importante que alimentes a tu gato con una dieta adecuada baja en carbohidratos.

Además, la diabetes en gatos supone que serán necesarios más cuidados para el animal. Por eso, es importante que estos gatos compartan su vida con persona capacitada y dispuesta a medirle la glucosa y pincharle la insulina en casa.

5 hábitos para cuidar a tu gato diabético

1) Vigila su dieta. La dieta felina ideal tiene un alto contenido de proteínas y pocos carbohidratos, algo que deberás evitar. La mayoría de las comidas para gatos que encuentres en el supermercado serán ricas en carbohidratos y tendrán pocas proteínas, así que necesitarás comida expresamente diseñada para sus necesidades, como algunos piensos de Purina, Hills y Royal Canin. Pero OJO: No te dejes llevar por las letras grandes y lee con lupa los componentes de la comida. Y siempre consúltalo con tu veterinario/a.

2) Marca horarios de comidas y trata de mantenerlos. Se recomienda dividir la alimentación del gato en cuatro tomas, para que pueda comer un poco en los momentos de la inyección de insulina -cada 12h- y a las tres horas de haber sido pinchado, cuando suelen tener hambre. Así que podrías hacer algo como:
Desayuno: 9am > pequeña comida e inyección de insulina
Comida: 12pm > una comida
Merienda: 9pm > pequeña comida e inyección de insulina
Cena: 12pm > una comida

3) Acude a los controles regulares con tu veterinario/a.

4) Si te marchas unos días, busca a alguien fiable y dispuesto a seguir estas rutinas.

5) Busca grupos en Internet específicos de este tema o consúltanos en Con Buena Pata las dudas que te puedan surgir. Trataremos de orientarte.

Sobre todo, mantén en mente que el pronóstico puede ser bueno si se produce un buen control de la enfermedad. Por lo que si es el caso de tu gato, ¡no te desanimes! Ten paciencia y sigue los consejos de tu veterinario. Tu gato puede llevar una buena vida si le ayudas un poco.

 

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