5 consejos para evitar que tu perro se deprima tras las vacaciones

perro con depresion y ansiedad

5 consejos para evitar que tu perro se deprima tras las vacaciones

Cambio de horario, menos tiempo contigo… A tu perro tampoco le resulta fácil que se acabe el verano. Lee los consejos para evitar la ansiedad y depresión de tu perro por el cambio de rutina.

Por Eva Veiga

¡Adiós, vacaciones! Desgraciadamente ya estamos en septiembre, el mes que nos trae la vuelta al cole, a la universidad, al trabajo… En resumen, a la rutina. Así que no nos queda otra opción que llevarlo lo mejor posible para evitar la temible depresión postvacacional.

Pero no somos los únicos que notamos el cambio: nuestras mascotas también lo pasan mal tras el verano. Y no porque tengan que volver a la oficina pero, si lo piensas bien, su vida ha cambiado estos meses estivales porque ha cambiado la tuya. Durante el verano, se han acostumbrado a otro tipo de horario y a pasar más tiempo con nosotros.

Y de repente, los perros se ven solos en casa y se pueden deprimir. Sí, ¡lo que lees! Los perros pueden sufrir depresión como nosotros. Lo que notaremos en ellos es que están más tristes, menos activos, con menos apetito y sin ganas de jugar.

Si este estado se prolonga en el tiempo, debemos realizar un chequeo veterinario para descartar una causa orgánica.

Para evitar esta situación sigue leyendo y trata de poner en práctica los siguientes consejos:

1. Volver a la rutina

Los perros son animales de hábitos, necesitan una rutina marcada para vivir en un ambiente relajado y sin estrés. Y es probable que nuestro compañero de aventuras veraniegas se haya acostumbrado a pasar más tiempo con nosotros y le resulte difícil volver a la antigua dinámica.

Por eso, debemos retomar los horarios de manera progresiva. Resultará más fácil si comenzamos el cambio en nuestros últimos días de vacaciones, de manera en la que vayamos aumentando cada día el tiempo que lo dejemos solo.

Si ya es demasiado tarde para esto, podemos echar mano de amigos o familiares, ya que el paso de estar acompañado la mayor parte del día a pasar 8 horas solo puede afectarles de manera negativa.

2. Antes de salir de casa

También es importante que, en el momento en el que nos vayamos de casa, no escenifiquemos una despedida de película tipo el final de E.T. -aún nos cae la lágrima recordando cuando el extraterrestre se despide de Elliot porque vuelve a su planeta… -. Aunque nos sintamos culpables por dejar a nuestro perro peludo solo, despedirse dándole mil besos o abrazos no le ayuda.

Para evitar problemas de ansiedad, debemos salir sin despedirnos. O, si nos da mucha pena, despedirnos 15 minutos antes.

Al regresar a casa realizaremos algo similar. De hecho, lo adecuado -que no lo fácil- es ignorarlo hasta que esté calmado y tranquilo. En ese momento podremos saludarle.

3. ¡Hagamos ejercicio!

Un horario regular de ejercicio y juego les proporciona una rutina diaria predecible, lo que ayudará a que nuestro perro esté más calmado y relajado cuando se quede solo en casa, previniendo comportamientos de destrucción o hiperactividad.

Debemos planificar sesiones diarias de ejercicio y juego, teniendo en cuenta las necesidades individuales de cada perro (perros jóvenes o muy activos necesitarán más atención). Largas caminatas, correr, nadar, frisbee, juegos de pelota… son algunos ejemplos. También debemos darles la oportunidad de jugar con otros perros.

Sobre los juguetes, como regla general proporcionaremos 3 por animal y por día. Si son diferentes entre ellos mejor, por ejemplo: un peluche, una pelota y una cuerda. Para mantener la novedad podemos retirarlos y reintroducirlos a los 5 días. Si se los dejamos mucho tiempo, perderán el interés en ellos y les resultarán aburridos.

4. Enriquecimiento ambiental

El entorno ideal para cualquier animal es aquel que le permita ser estimulado tanto física como mentalmente. Muchas veces nuestro perro pasa más tiempo en casa que nosotros ¿por qué no adaptarla a sus necesidades?

Según Lisa Radosta, veterinaria responsable del Florida Veterinary Behavior Service, podemos diseñar un plan de acción dividiéndolo en las siguientes categorías:

  • Visual: Es un buena idea proporcionarles estímulos visuales a través del acceso a una ventana. Aunque si nuestro perro es de los que ladran al ver pasar gente u otros perros, la mejor opción es dejar la televisión encendida.

  • Auditiva: A través del sonido de la televisión o radio -también puedes ponerle tu lista de canciones favoritas, eso lo dejamos a tu elección 😉 -. También lo podemos estimular a través de juguetes sonoros.

  • Táctil: La estimulación táctil se la proporcionaremos nosotros a través de caricias, cepillado o masajes.

  • Olfativa: En nuestra ausencia, podemos esconder los premios que más le gustan por toda la casa o incluso meterlos dentro de cajas de cartón para que use su sentido del olfato mientras se divierte buscando.

  • Gustativa: Los juguetes dispensadores de comida como los tipo Kong son muy útiles sobre todo en animales con mucha energía o con trastornos de ansiedad por separación.

El enriquecimiento ambiental es importante para tener a un perro feliz y sano. Pero todo en su justa medida. Debemos tener cuidado para darle muchos estímulos de golpe porque podría ser estresante. Los cambios siempre deben de ser graduales.

5. Cuando el problema se vuelve grave

Si comienzan las quejas de los vecinos por ladridos, al llegar a casa hay múltiples destrozos o encontramos orina y heces por toda la casa, es posible que nuestro perro sufra ansiedad por separación. Se trata de un problema de comportamiento provocado por la ansiedad que sufre nuestro perro cuando se ve separada físicamente de nosotros.

Los síntomas más frecuentes son las vocalizaciones, destructividad y eliminaciones inadecuadas, pero pueden existir otros como vómitos, hipersalivación, jadeo, agresividad…

Para saber lo que hace nuestro perro cuando no estamos en casa podemos colocar una cámara en un sitio alto – te recomendamos que sea fuera de su alcance…- y dirigida hacia la puerta de salida. Grabaremos el momento en el que lo dejamos solo sin modificar nuestra rutina, para que el video sea lo más real posible. En caso de ansiedad por separación, los síntomas suelen aparecer entre los 5 y 30 minutos después de nuestra salida.

Si todo indica que nuestro perro presenta ansiedad por separación, pide ayuda a un etólogo canino (veterinario especializado en el comportamiento). Encuentra la clínica veterinaria más cercana en nuestro buscador.

¿Cómo está siendo la vuelta de vacaciones de tu perro? Ayuda a otros contándonos tu experiencia en los comentarios.

Un comentario

  • Emma 9 septiembre, 2016 at 7:54 pm

    A mi me da mucha pena dejar solo a mi perro Rocco en casa, aunque creo que lo paso yo peor que él. Gracias por los consejos!!

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