Cuando el caballo es la mejor medicina

terapia con caballos

Cuando el caballo es la mejor medicina

Disfrutar de tiempo con un caballo no solo es cuestión de ocio sino que además puede ser la mejor terapia para enfermos físicos y psíquicos.

Por Ricardo Blanco

Ya lo sabían en la antigua Grecia. Por aquel entonces, se recomendaba practicar la equitación para mejorar las dolencias de los pacientes diagnosticados con enfermedades incurables. Durante siglos,  hemos olvidado esa posibilidad, viendo solo a los equinos como compañeros en el disfrute de nuestro tiempo de ocio. Pero también pueden ser aliados para mejorar nuestra salud. Es lo que se conoce como la equinoterapia.

Trotando para sentirnos mejor

La equinoterapia no consiste únicamente en montar a caballo para tratar ciertas dolencias, sino que es un tratamiento complementario y completo, en el que tanto el caballo como el entorno son utilizados para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad o problemas sociales.Se trata de una terapia muy completa, que también se está utilizando como herramienta en casos relacionados con la psicología, la tercera edad o las enfermedades mentales.

Mar Colomo, vicepresidenta de la Asociación Equinoterapia Madrid Sur deja claro desde el principio que es muy importante “que la terapia sea llevada a cabo por profesionales con formación en discapacidad como fisioterapeutas, logopedas, maestros de educación especial, psicólogos o terapeutas ocupacionales y también con conocimientos y formación en terapia con caballos”. Sólo de esta manera, podremos hablar de terapia.

La Asociación Equinoterapia Madrid Sur lleva dos años en marcha, pero algunos de sus profesionales llevan realizando terapia con caballos desde hace más de una década en otros centros, según cuenta Colomo. La idea de crear esta asociación surgió “porque pensamos que se podía utilizar el caballo de diferentes maneras, no sólo montando en él; siempre estamos innovando algo y buscando nuevas ideas”.

El equipo de profesionales de esta asociación está integrado por un fisioterapeuta, una psicóloga y dos profesoras de educación especial, además de alumnas en prácticas y voluntarios. Además, la asociación colabora con un gabinete de psicología, que realiza en el centro algunas de las sesiones. Valoran la experiencia como muy positiva porque según afirman: “Ver a nuestros pacientes disfrutar con los caballos y además ver que cada día van mejorando poco a poco, no tiene precio”.

A quién se dirige y cómo acceder

No hay una limitación de edad. Cualquiera puede beneficiarse de las mejoras que producen estas terapias. Como cuenta Mar Colomo, en terapia tienen “desde niños de un año hasta adultos de 72, todo depende de sus peculiaridades individuales”.

Eso sí, el tratamiento variará dependiendo del tipo de dolencia del paciente. Las indicaciones más generalizadas de la equinoterapia son para personas con discapacidad física o mental, en tratamientos psicológicos, enfermedades degenerativas,… siempre que sus características personales no estén contraindicadas con la terapia. Y que tampoco supone un riesgo para el caballo.

Según nos cuentan los expertos, las sesiones se llevan a cabo mayoritariamente en centros privados,  por lo que el requisito es solicitar plaza y pagar la cuota. Aunque algún paciente puede acceder a ellas mediante ayudas, becas o subvenciones. Los precios de cada sesión varían mucho de unos centros a otros. Por ejemplo, en Madrid se sitúan por encima de los 100 euros.

No obstante, muchas de las personas que acuden por primera vez a la equinoterapia, lo hacen con un diagnóstico previo y por recomendación del fisioterapeuta, del médico o recomendado por alguien que ya está siendo tratado con ello. Los profesionales del sector recomiendan que se informen bien sobre el centro que elige ya que, aunque el contacto con el caballo es muy beneficioso, también puede crear lesiones o provocar molestias si no se realiza una terapia acorde a los problemas del paciente.

¿Cómo son las sesiones?

Hay varias técnicas utilizadas en equinoterapia. La más aplicada consiste fundamentalmente en estimular las articulaciones y los músculos de los pacientes a partir de los movimientos del animal. Además, el contacto con el caballo ayuda a mejorar la comunicación y las habilidades sociales de la persona que está siendo tratada. Por ello, aunque consista en una parte importante, las sesiones no se centran sólo en la monta del caballo, sino que se realizan ejercicios en lo que se conoce como “pie a tierra”.

Vamos a ver las posibilidades de terapia más empleadas en función de los objetivos que buscamos.

– VOLTEO TERAPÉUTICO: Se trata de hacer ejercicios de gimnasia sobre el caballo. Se monta sólo con una manta y un cinchuelo con asas diseñado para ello. Los ejercicios realizados durante el volteo pueden tener un objetivo psicopedagógico o fisioterapéutico.

– HIPOTERAPIA: Son tratamientos fisioterapéuticos con base neurofisiológica, realizados con y sobre el caballo bajo la supervisión de fisioterapeutas especializados en esta disciplina. Estos ejercicios se basan en la transmisión del calor corporal del caballo a la persona, la de impulsos rítmicos y el movimiento tridimensional.

– EQUITACIÓN PSICOPEDAGÓGICA: Son intervenciones psicológicas o pedagógicas en las que se utiliza el caballo y todo su entorno como herramienta de trabajo. Los psicólogos o pedagogos utilizan el contacto con el caballo y la motivación que este genera para buscar soluciones a los problemas de aprendizaje y adaptación que presentan las personas afectadas por alguna discapacidad. Ese contacto con el animal aumenta la motivación y concentración del paciente mientras estimula la afectividad y la sensibilidad táctil, visual, auditiva y olfativa.

– EQUINOTERAPIA SOCIAL: Es parecida a la anterior pero se centra en la relación afectiva que se establece con el caballo, para ayudar a personas con problemas de adaptación social a ser más sociables y favorecer su integración.

– EQUITACIÓN ADAPTADA: Este tipo de monta se orienta a amantes de la equitación que, debido a una diversidad funcional en sus capacidades, precisan adaptaciones para acceder al caballo.

– TERAPIAS ECUESTRES OCUPACIONALES: Esta opción se localiza en la inserción laboral para personas con diversidad funcional. En este tipo de terapia, se realizan actividades como la higiene y el cepillado del caballo, el aparejado del caballo, la monta, la recogida o la limpieza de materiales, entre otras.

¿Te gustaría informarte sobre la equinoterapia y a qué centros puedes acudir? Consulta la web de la Asociación de España de Equinoterapias para saber más; o también TerapiasConCaballo, donde podrás consultar el listado de espacios en España que ofrecen estas sesiones.

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