¿Quién quiere casarse con mi perro?

amores perros en cuatro

¿Quién quiere casarse con mi perro?

Si pensábais que los realities sobre parejas ya se habían agotado, esperad que queda uno más (por lo menos). Y en este caso, ¡trata sobre nuestros perros!

Redacción CBP

Es habitual pasear con tu perro y acabar en un parque rodeado por otros peludos y humanos que comparten tu amor por los animales. Y ese concepto es el que han querido explotar en Cuatro… aunque con una (gran) vuelta de tuerca.

Amores perros’ es un nuevo ‘reality’ que Cuatro estrena este martes y que sirve para emparejar a perros ‘solteros’ a la vez que tratan de ver si sus compañeros humanos también encuentran un punto de compatibilidad entre ellos.

El funcionamiento del programa es simple. “Un perro y su dueño se enfrentan a un visionado de candidatos donde eligen conocer a dos de ellos. Después, ambos se desplazan a las dos localidades de los elegidos para interactuar con ellos”, explica Vicente Fernández, el director del espacio.

“El primer día, los candidatos ven sus casas, conocen el entorno, juegos, parques y costumbres” de los animales, explica Fernández. El segundo día, “el perro protagonista se separa de su dueño para convivir con el candidato a ser su pareja durante una jornada”.

Y, como sucede en otros programas del estilo, habrá una gala final, donde el perro y el dueño protagonistas eligen con qué candidato quieren mantener una relación especial.

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Como dice el director del programa: “Los perros son sorprendentes y llaman la atención por sí solos, pero me ha llamado más la atención lo mucho que los dueños quieren a sus mascotas y su manera de quererlas”.

Como resulta (bastante) obvio, el gancho del programa son los perros pero el ‘pescado’ se vende con sus humanos. En el primer episodio, se verá la historia de un gaditano, Cristian, y de su perra Canela, a la vez que conocemos a Duna, de 25 años, y su perro Rosqui.

El director reconoce que se lo ha pasado muy bien dirigiendo: “Trabajar con perros es una maravilla. Todos los parones que conlleva una grabación son más llevaderos con ellos. Participamos en actividades muy diversas pero siempre desde un punto de vista perruno muy divertido”. Aunque admite que eso también obliga a replantear los tiempos de rodaje y adaptarse a las espontáneas reacciones de los peludos.

¿Qué te parece que haya programas así?

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